
|
DIA DE TODOS LOS SANTOSDomingo 31 E. Ayer, sábado 30, estuve por la tarde en el cementerio de mi pueblo. Esta justo arriba del todo de la colina en la que esta situado este. Ya que se trata de una antigua ciudad fortificada rodeada por murallas que se conservan en gran parte aun hoy. Estamosgeográficamente hablando a unos 500 mts sobre el nivel del mar. Pues el cementerio esta situado justo en la villa antigua junto a una de las puertas de entrada de una de las murallas. Es un cementerio tan viejo como la ciudad, y aunque hay muchísimas construcciones nuevas como es lógico, estas se encuentran mezcladas con antiguos panteones señoriales, hay uno que recuerda a los antiguos egipcios, y también tumbas con las esculturas de sus moradores, casi siempre descubridores de ciudades americanas. Por aquello de que mañana es 1 de noviembre día de todos los santos tuve que acompañar a mi madre a la visita anual que se suele hacer este día, pero debido a la aglomeración que se da ese día decidió que deberíamos ir ayer por aquello de que habría menos gente (ilusión perdida, ya que estaba lleno hasta los topes). Así es que allí me vi yo justo al lado del magnifico panteón en forma de tumba egipcia, en granito, precioso, lleno de musgo que el tiempo ha ido depositando vistiéndolo con un maravilloso manto de líquenes de color verdoso grisáceo. Paso obligado por estar justo enfrente la tumba de mi queridísima amiga Manoli, siempre con sus claveles rojos. La parca le llamo demasiado joven, y como llovía ese aciago día. Pero a lo que íbamos justo al lado de aquel panteón no tuve mas remedio que girar en su esquina porque allí mismo a dos pasos esta la tumba de aquella chica que me tiene intrigadísimo desde el primer día que la descubrí, y que no parare hasta que consiga saber quien fue. Estoy seguro de que debo haberla visto muchísimas veces, porque en estos pueblos relativamente pequeños nos conocemos casi todos. El caso es que como decía, me intriga sobre manera por el EPITAFIO que la cubre. Dice así: "MARIBEL. FUISTE UNA BELLA REALIDAD. AHORA ERES UN BELLO SUEÑO." Me dejo como bobo el primer día que lo vi., me quede ahí plantado justo enfrente, y ahora, cada vez que paso por allí no me queda mas remedio que volver a pasar frente a ella y leer una y otra vez ese hermoso epitafio. Me viene a la mente una imagen de una chica joven con un vestido o quizás una especie de camisón largo y de gasa blanco traslucido corriendo vaporosamente entre las calles que forman los nichos, por encima de la hierba que cubre casi todo el cementerio, hierba salvaje no césped. Me imagino que es influencia de tantas novelas y relatos góticos que me tengo leídos desde el mismísimo Bécquer hasta Poe o R. Bloch etc. Pero espero que al fin pueda ponerle cara a esa figura que ahora pasa con su melena al viento descalza sobre la hierba y que aun pasando ante mi no he conseguido hasta ahora verle la cara. El Cementerio marino Por Paul Valéry Versión: Raúl Gustavo Aguirre Este techo tranquilo, de palomas surcado, Entre pinos y tumbas palpita, deslumbrado. El justo Mediodía compone allí su fuego. ¡El mar, el mar, el mar que siempre recomienza! Después de un pensamiento, ¡qué dulce recompensa Una larga mirada al divino sosiego! ¡Qué pura obra de relámpagos consume Tanto y tanto diamante que la espuma reúne Y qué serenidad parece acontecer! Cuando sobre el abismo un alto sol dormita, Orfebrerías puras de una causa infinita, El tiempo reverbera y el ensueño es saber. Tesoro estable, templo consagrado a Minerva, Mole de sosegada y visible reserva, Aguas altivas, Ojo que velas en tus llamas Tanto sueño que en ti se prolonga en la calma, ¡Oh mi silencio! ... Grave edificio en el alma, ¡Pero cima de oro, Techo, con mil escamas! Templo del Tiempo, que un suspiro resume, Allí mi ser la pura elevación asume Y mis ojos marinos circundan lo que ven; Como a los dioses mi ofrenda soberana, El calmo reverbero lentamente desgrana Por sobre las alturas un supremo desdén. Como la fruta que se funde en complacencia, Y suscita placer a cambio de su ausencia En una boca donde se disuelve su forma, Mi futura humareda yo también aquí huelo, Y al alma consumida la música del cielo Le habla de la ribera que en rumor se transforma. ¡Mírame a mí que cambio, bello cielo real! Después de tanto orgullo, y de tanta inusual Ociosidad, no obstante plena de poderío, Yo dejo que me venza este brillante espacio. Por sobre los sepulcros va mi sombra, despacio, Y en su frágil andar se domestica el mío. El alma expuesta a las antorchas del solsticio, ¡Tu justicia contesto, incomparable juicio De la luz que utilizas tus armas sin piedad! Yo te devuelvo pura a tu lugar primero, ¡Contémplate!. . . Fulgor, y reflejarte, empero Significa de sombra una triste mitad. ¡Oh, sólo para mí, a mí solo, en mí mismo, Cerca de un corazón, de ese inicial abismo Donde surge el poema, entre el suceso puro Y el vacío, yo espero de mi grandeza interna El eco, amarga, oscura y sonora cisterna Que un vacío en el alma suena siempre futuro! ¿Sabes, falsa cautiva de los follajes prietos, Golfo devorador de magros parapetos, En mis ojos cerrados, secretos esplendentes? ¿Qué cuerpo me conduce a tus mudos santuarios? ¿Qué rostro lo vincula a esta tierra de osarios? Sólo una chispa allí, yo pienso en mis ausentes. Sacro interior, de un fuego sin materia colmado, Fragmento de la tierra a la luz consagrado, Este lugar me place, de antorchas circuido, Hecho de oro y piedra y de nocturnos árboles, En el que hay tantas sombras bajo trémulos mármoles. ¡Allí, sobre mis tumbas, el mar fiel se ha dormido! ¡Perra espléndida, al idólatra aparta de tu lado! Porque yo solo como un pastor he llevado A pacer largamente corderos misteriosos, Esa nívea majada de mis tumbas morosas, ¡Alejaos de allí, palomas cautelosas, Inútiles ensueños, serafines curiosos! Aquí, llegado, el porvenir es pereza, El insecto desgasta la marchita maleza; Lo ardido y lo deshecho, todo halla el amparo Del aire en una extraña y rigurosa esencia... La vida es vasta porque está ebria de ausencia, Y la amargura es dulce, y el espíritu claro. Los muertos escondidos están bien en la tierra Que les da su calor y su misterio encierra. Mediodía en lo alto, Mediodía impasible, En sí se piensa y a sí mismo conviene... joya ideal, cabeza que todo lo contiene, Yo soy dentro de ti el cambio imperceptible. ¡Sólo conmigo cuentas para acallar tus miedos! ¡Mis arrepentimientos, mis dudas, mis denuedos, Son de tu gran diamante la única impureza! ... Pero en su noche grávida de silenciosos mármoles, Un pueblo vago en las raíces de los árboles Ya de tu lado, quieto, a colocarse empieza. En una ausencia honda ellos se han diluido, La arcilla roja una blanca especie ha bebido, De la vida en las flores se continuó el encanto. ¿Dónde están de esos muertos las frases familiares?, El arte personal, las almas singulares? La larva se desliza donde surgía el llanto. Los jubilosos gritos de las adolescentes, Los párpados, los ojos y los húmedos dientes, El seno encantador que juega con el fuego, La sangre ardiente en los labios que se entregan, Y los últimos dones, los dedos que los niegan, ¡Todo va bajo Tierra, todo regresa al juego! Y tú, gran alma, ¿acaso por un sueño deliras Del que puedan estar ausentes las mentiras Del color que, ola y oro, los ojos aquí ven? ¿Cantarás cuando cambies en vaporosa esencia? ¡Oh, parte! ¡Todo huye! Porosa es mi presencia, ¡La sagrada inquietud llega a su fin también! ¡Magra inmortalidad dorada y tenebrosa, Dadora de consuelo de pavores laureada, Que de la muerte haces un regazo materno, Una bella mentira, un engaño piadoso! ¿Quién no conoce y quién aceptará gustoso Este cráneo vacío y este reír eterno? Hondos antepasados, cabezas despobladas Que bajo el peso de tan antiguas paladas Ya sois la tierra y confundís nuestro andar, El real roedor, el verme irrefutable, No es para aquel que duerme un sueño interminable, ¡El vive de la vida, me sigue sin cesar! ¿Amor, quizás, u odio? No lo sé. ¡Tan presente, Tan cerca está de mí su diente soberano Que todo nombre bien le podría caber! ¡No importa! Él mira, él toca, él fantasea, él ama! ¡Mi carne es de su agrado y hasta sobre mi cama A este solo viviente vivo de obedecer! ¡Oh Zenón! ¡Cruel Zenón! ¡Oh Zenón el Eleata! Tú me has atravesado con esta flecha ingrata, Esta flecha que vibra, que vuela sin llegar! ¡El sonido me crea y el dardo me da muerte! ¡El sol! ¡Qué sombra es de tortuga, alma inerte, Aquiles que aunque corres no cambias de lugar! ¡ No, no! ... ¡Vamos, de pie! ¡A la era sucesiva! ¡Destroza, cuerpo mío, tu forma pensativa! ¡Bebe, sed interior, este viento naciente! Una suave frescura, por el mar exhalada, Me devuelve mi alma... ¡Oh potencia salada! ¡Corramos a la ola que refluye viviente! ¡Sí! Majestuosa mar de delirios dotada, Piel de pantera y clámide agujereada Por millones de ídolos donde el sol se refleja, Hidra absoluta, ebria de tu carne azulada, Que en tu brillante cola hundes la dentellada En un tumulto que al silencio semeja, ¡El viento se levanta! ... ¡Hay que intentar vivir! Mi libro cierra, inmenso, luego lo vuelve a abrir, ¡De las olas deshechas nuevas olas derivan! ¡Volad, volad vosotras, páginas deslumbradas! ¡Romped, olas! ¡Romped con aguas exaltadas Este techo tranquilo donde los foques iban! Charmes, 1922. ********************************************* Le cimetière marin Ce toit tranquille, où marchent des colombes, Entre les pins palpite, entre les tombes; Midi le juste y compose de feux La mer, la mer, toujours recommencée O récompense après une pensée Qu'un long regard sur le calme des dieux! Quel pur travail de fins éclairs consume Maint diamant d'imperceptible écume, Et quelle paix semble se concevoir! Quand sur l'abîme un soleil se repose, Ouvrages purs d'une éternelle cause, Le temps scintille et le songe est savoir. Stable trésor, temple simple à Minerve, Masse de calme, et visible réserve, Eau sourcilleuse, Oeil qui gardes en toi Tant de sommeil sous une voile de flamme, O mon silence! . . . Édifice dans l'âme, Mais comble d'or aux mille tuiles, Toit! Temple du Temps, qu'un seul soupir résume, À ce point pur je monte et m'accoutume, Tout entouré de mon regard marin; Et comme aux dieux mon offrande suprême, La scintillation sereine sème Sur l'altitude un dédain souverain. Comme le fruit se fond en jouissance, Comme en délice il change son absence Dans une bouche où sa forme se meurt, Je hume ici ma future fumée, Et le ciel chante à l'âme consumée Le changement des rives en rumeur. Beau ciel, vrai ciel, regarde-moi qui change! Après tant d'orgueil, après tant d'étrange Oisiveté, mais pleine de pouvoir, Je m'abandonne à ce brillant espace, Sur les maisons des morts mon ombre passe Qui m'apprivoise à son frêle mouvoir. L'âme exposée aux torches du solstice, Je te soutiens, admirable justice De la lumière aux armes sans pitié! Je te tends pure à ta place première, Regarde-toi! . . . Mais rendre la lumière Suppose d'ombre une morne moitié. O pour moi seul, à moi seul, en moi-même, Auprès d'un coeur, aux sources du poème, Entre le vide et l'événement pur, J'attends l'écho de ma grandeur interne, Amère, sombre, et sonore citerne, Sonnant dans l'âme un creux toujours futur! Sais-tu, fausse captive des feuillages, Golfe mangeur de ces maigres grillages, Sur mes yeux clos, secrets éblouissants, Quel corps me traîne à sa fin paresseuse, Quel front l'attire à cette terre osseuse? Une étincelle y pense à mes absents. Fermé, sacré, plein d'un feu sans matière, Fragment terrestre offert à la lumière, Ce lieu me plaît, dominé de flambeaux, Composé d'or, de pierre et d'arbres sombres, Où tant de marbre est tremblant sur tant d'ombres; La mer fidèle y dort sur mes tombeaux! Chienne splendide, écarte l'idolâtre! Quand solitaire au sourire de pâtre, Je pais longtemps, moutons mystérieux, Le blanc troupeau de mes tranquilles tombes, Éloignes-en les prudentes colombes, Les songes vains, les anges curieux! Ici venu, l'avenir est paresse. L'insecte net gratte la sécheresse; Tout est brûlé, défait, reçu dans l'air A je ne sais quelle sévère essence . . . La vie est vaste, étant ivre d'absence, Et l'amertume est douce, et l'esprit clair. Les morts cachés sont bien dans cette terre Qui les réchauffe et sèche leur mystère. Midi là-haut, Midi sans mouvement En soi se pense et convient à soi-même Tête complète et parfait diadème, Je suis en toi le secret changement. Tu n'as que moi pour contenir tes craintes! Mes repentirs, mes doutes, mes contraintes Sont le défaut de ton grand diamant! . . . Mais dans leur nuit toute lourde de marbres, Un peuple vague aux racines des arbres A pris déjà ton parti lentement. Ils ont fondu dans une absence épaisse, L'argile rouge a bu la blanche espèce, Le don de vivre a passé dans les fleurs! Où sont des morts les phrases familières, L'art personnel, les âmes singulières? La larve file où se formaient les pleurs. Les cris aigus des filles chatouillées, Les yeux, les dents, les paupières mouillées, Le sein charmant qui joue avec le feu, Le sang qui brille aux lèvres qui se rendent, Les derniers dons, les doigts qui les défendent, Tout va sous terre et rentre dans le jeu! Et vous, grande âme, espérez-vous un songe Qui n'aura plus ces couleurs de mensonge Qu'aux yeux de chair l'onde et l'or font ici? Chanterez-vous quand serez vaporeuse? Allez! Tout fuit! Ma présence est poreuse, La sainte impatience meurt aussi! Maigre immortalité noire et dorée, Consolatrice affreusement laurée, Qui de la mort fais un sein maternel, Le beau mensonge et la pieuse ruse! Qui ne connaît, et qui ne les refuse, Ce crâne vide et ce rire éternel! Pères profonds, têtes inhabitées, Qui sous le poids de tant de pelletées, Êtes la terre et confondez nos pas, Le vrai rongeur, le ver irréfutable N'est point pour vous qui dormez sous la table, Il vit de vie, il ne me quitte pas! Amour, peut-être, ou de moi-même haine? Sa dent secrète est de moi si prochaine Que tous les noms lui peuvent convenir! Qu'importe! Il voit, il veut, il songe, il touche! Ma chair lui plaît, et jusque sur ma couche, À ce vivant je vis d'appartenir! Zénon! Cruel Zénon! Zénon d'Êlée! M'as-tu percé de cette flèche ailée Qui vibre, vole, et qui ne vole pas! Le son m'enfante et la flèche me tue! Ah! le soleil . . . Quelle ombre de tortue Pour l'âme, Achille immobile à grands pas! Non, non! . . . Debout! Dans l'ère successive! Brisez, mon corps, cette forme pensive! Buvez, mon sein, la naissance du vent! Une fraîcheur, de la mer exhalée, Me rend mon âme . . . O puissance salée! Courons à l'onde en rejaillir vivant. Oui! grande mer de délires douée, Peau de panthère et chlamyde trouée, De mille et mille idoles du soleil, Hydre absolue, ivre de ta chair bleue, Qui te remords l'étincelante queue Dans un tumulte au silence pareil Le vent se lève! . . . il faut tenter de vivre! L'air immense ouvre et referme mon livre, La vague en poudre ose jaillir des rocs! Envolez-vous, pages tout éblouies! Rompez, vagues! Rompez d'eaux réjouies Ce toit tranquille où picoraient des focs! Paul Valéry PD. A los poetas, pienso, hay que leerlos siempre en su idioma nativo pues las traducciones, como se ve arriba no siempre tienen por que ser lo que precisamente sintió el poeta al escribir su poema, y es que tengo al menos tres versiones diferentes de este poema según su traductor. Con que me quedo con la original en francés. Que esa si seguro es la que sintió Paúl Valery." Lunes, 01 de Noviembre de 2004 00:34 #. Comentarios » Ir a formulario
Hola Erik....me paso algo muy curioso,,,mientras leia el epitafio..imagine.....Lo que abajo describes!!!!!!.coincidenciaaaaaaaaa.....Espero!!!!.Besos
Fecha: 01/11/2004 01:28.
Yo no creo en las coincidencias.
Ah! y perdoname por llegar tarde al picnic. Te puse uno mio. Es la respuesta a otro mas largo que ya no me acuerdo de el. Fecha: 01/11/2004 01:45.
Hola Erik :)
Mientras leía tus palabras, remonto a mi mente aquéllas imagenes cuando era pequeña, y de regreso del colegio tenía que pasar por un panteón, no sabes... Que tiempo me pasaba releyendo los epitafios, las fechas de, al... Y así recorria tumba por tumba... Ahora, con el paso de los años, mientras mas vieja me hago, esas cosas me llenan de un sentimiento que no puedo describir, miedo, tristesa, soledad.... En fin. En estás fechas los panteones lucen muy bonitos, coloridos, alegres todos reciben visitas. Aunque es algo que debiera ser todo el año, pero así son nuestras tradiciones... Con respecto a los Poetas, estoy totalmente de acuerdo contigo, mas sin embargo agradezco que haya gente como tú, que los traduzcan por que de otra forma, yo en lo personal, no sabría el contenido! Así, que gracias por la traducción, me ha permitido disfrutar de él... Saludos y feliz puente! ;o) Fecha: 01/11/2004 08:15.
La traduccion no es mia, Corazon, pero piesno igual que tu hay taductores de lujo por el mundo, como lo fue Zenobia, la espos de Azorin, que tradujo a R. Tagore por ejemplom Baudelaire que hizo lo propio con E,A. Poe. Gracias a ellos
Fecha: 01/11/2004 11:37.
Es tan difícil lograr una traducción exacta, más que nada por la interpretación que el autor le da, y su propio yo en si, recuerdo una vez que tuve que traducir un poema, creo que lo habré leído 50 veces si no es más, leí la historia del autor y aun así una vez traducido sentía que no lograba poner en el la esencia.... siempre algo faltaba.... también me pasa cuando traduzco canciones o todo en general, sentir lo que el autor siente y luego transmitirlo ufff!! a veces sería necesario cambiar la letra entera jejeje.
Hermoso epitafio, ¿De qué año es? Fecha: 02/11/2004 00:09.
perdonarte!!!..perdonarte?...agradecida es lo que estoyyy.. ya te dije que me gusta leerte?....
Fecha: 02/11/2004 15:45.
No se de que año es, pero creo que es bastante reciente. Porqu es nueva la lapida.
Fecha: 02/11/2004 23:01. |
ErikMi otro lugar:http://12y25.blogspot.com
Son coeur est un luth suspendu; sitôt qu'on le touche il résonne.
Temas
Archivos
Enlaces
Free Hit Counters
*
|